Archivo
I miss you so much Baby
Nuevamente les comparto otra de las «joyas» que escribí hace algunos años, si mi inglés ahorita es culero y deficiente, ahora imagínenme hace varios lustros atrás hahahaha.
I miss you so much Baby because I love you with all my soul, if you wanna live with me in the future, I’ll be happy the rest of my life, moreover you are the perfect girl for me.
Do you really love me as I love you?
Podría ser
Podría ser tu Hipólito de la era naturalista, sería tu Sakutaro Matsumoto de la era moderna o incluso podría ser simplemente tu Ricardo Somocurcio, sin etiquetas o eras o pretextos.
Médicamente hablando
Eres el Captopril de mi Hipertensión y la Metformina de mi Diabetes

¿Por qué ahora no?
Años, años pasaron cuando redactaba poesía o si le quieren llamar pues intento de verso. ¿Qué habrá pasado? no lo sé, lo único que sé es que toda inspiración se fue con el viento.
Cuando yo muera
Cuando se llegue mi hora de partir a algún lugar desconocido quiero que alguien declame el poema «En Paz» de Amado Nervo. Que la persona lo declame en frente de todos, que cuando lo lea haga esos apropiados cambios de voz y que todas las personas en el funeral guarden silencio porque esa habrá sido una de las cosas que yo habré deseado.
Creo que sin duda el poema refleja como ha sido mi vida y no tengo nada que reclamar o así. Creo que si yo he hecho algo era porque estaba destinado a hacerse y no culpo a nadie del resultado obtenido. Cuando te toca cierto destino pues te amolaste y no queda de otra más que darle «palante» como dicen los buenos camaradas de Sudamérica. Si eres pobre, rico, feo, bien parecido, chaparro, alto, no queda de otra más que chingarle y echarle ganas.
Por ahora sólo pienso en esa situación como una de las cosas que hagan cuando yo fallezca. Tal vez en otro post indique cual será el epitafio que quiera que venga en mi lapida por ejemplo. Espero y se pueda cumplir y que pongan mucha atención las futuras generaciones en lo que dice esta masterpiece de Amado Nervo. A continuación les dejo el poema 🙂
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
